Organización de la UCI

 

Toda UCI de un centro hospitalario debe mantener un organigrama en el cual ciertos puestos son de obligada existencia y otros dependen del centro hospitalario y de las políticas de cada comunidad autónoma. Además, el Instituto Nacional de la Salud (INSALUD) en conjunto con la SEMICYUC ha elaborado una completa guía en la cual se enuncian una serie de criterios a nivel de gestión y de organización. A pesar de ello, hay que destacar que la cumplimentación de los requisitos organizativos varía para cada centro hospitalario en función de la complejidad de su correspondiente UCI.

Así, en toda UCI de un hospital son imprescindibles los requisitos que se enuncian a continuación a nivel estructural y de organigrama, para que la garantía de atención al paciente sea plena.

  • Debe existir un director de la UCI
  • La figura de un responsable de la UCI debe estar presente las 24 horas del día, con la posibilidad de que pueda ser representada por las personas físicas necesarias para poder cumplir con la legislación.
  • De la misma manera, debe existir un responsable de enfermería de la UCI, el cual tendrá el cometido de organizar las labores de los profesionales médicos de la unidad.
  • Debe haber un responsable de atención al paciente de la UCI en cada uno de los turnos que se lleva a cabo a lo largo del día.
  • En cada cambio de turno diario, debe existir un sistema definido para el intercambio de la información recogida entre los profesionales médicos de la UCI.
  • Debe existir un listado elaborado en el cual se enuncian los criterios de alta y admisión de los pacientes que acceden a la UCI.
  • Debe existir un protocolo definido y conocido a cumplir por cada uno de los profesionales médicos de la UCI en el cual se engloban los procesos que se llevan a cabo con mayor frecuencia.
  • Debe haber constancia de la cumplimentación de los estándares de seguridad de los pacientes así como de la atención a sus derechos.
  • Debe existir un sistema definido para el permiso de visita, llevado a cabo mediante un consenso entre los profesionales médicos y las enfermeras responsables de la UCI.
  • Se debe disponer de todo lo necesario para la garantía de la calidad de la estancia de los pacientes, así como de dar una continuidad en su atención.