UCI: Criterios de ingreso

 

Los pacientes tienen que cumplir una serie de requisitos para su inclusión en la UCI, en función de su estado, patología y una serie de características. Este es un aspecto que hace que los pacientes ingresados en la UCI realmente necesiten los cuidados y atenciones correspondientes a su grave estado de salud.

Así, en el Estado Español se llevaron a cabo una serie de estandarizaciones en lo referente a la inclusión y tratamientos y atenciones a realizar, a modo de evaluación inicial de cada paciente. Es importante resaltar las principales características que un paciente necesita cumplir para su ingreso en la UCI, es decir, la necesidad de un alto nivel de cuidados y capacidad de recuperación. Una vez contemplado este aspecto, la categorización de los pacientes por los niveles de cuidado requeridos se ha llevado a cabo acorde al Department of Health (DH) perteneciente al Reino Unido. El DH tiene como misión ayudar a las personas a vivir más y en mejores condiciones. Es un departamento que lidera la salud y los cuidados en Inglaterra para asegurar que los pacientes reciben las atenciones y tratamientos necesarios con la compasión dignidad y respeto necesarios para ello. Así, estos niveles se basan en las necesidades de atención por parte de cada uno de los pacientes en vez de a los recursos requeridos por cada uno de ellos. Por ello, los niveles de los pacientes que se han establecido como estándares son los siguientes:

  • Nivel 0: Paciente con necesidad de hospitalización.
  • Nivel 1: Se pueden dar varias casuísticas:
    • Paciente proveniente de un nivel superior de la UCI
    • Paciente cuya asistencia sanitaria es necesaria y presenta necesidades adicionales de control
  • Nivel 2: Paciente con necesidades de soporte de algún tipo de sistema orgánico o con requerimientos de monitorización.
  • Nivel 3: Paciente con necesidad de monitorización y soporte respiratorio avanzado o que requiere de dos o más sistemas orgánicos.

Por ello, los profesionales de la UCI llevan a cabo una categorización inicial de los pacientes para poder ofrecer los tratamientos correspondientes en cada caso en el menor periodo de tiempo posible.